Taller virtual
Taller virtual para mejorar historias
Comenzó el viernes 8 de mayo a las 23 h (ARG)
Si alguna vez te pasó algo digno de ser contado, este taller es tuyo.

Hernán Casciari
Descripción del taller
4 encuentros de una hora | Viernes 8, 15, 22 y 29 de mayo, a las 20h
18h (Perú)
17h (México)
Dice Casciari:
Voy a dictar un taller virtual para mejorar historias. Pueden participar estudiantes, madres solteras, gente antisocial, ingenieras, parejas, abuelos, oficinistas, maestras, bibliotecarios, niños, adolescentes, abogadas, familias completas y cualquiera a quien alguna vez le haya pasado algo digno de ser contado. ¿Divertido o triste? No me importa. ¿Puede ser algo que le pasó a mi abuelo? Da lo mismo.
El taller tendrá actividades asincrónicas y cuatro clases en vivo
La primera actividad la van a recibir cuando se inscriban. El resto de las actividades se activarán al final de cada clase, y las podrán llevar a cabo durante la semana: son adictivas.
Las cuatro clases en vivo ocurrirán los viernes de mayo. Serán 90 minutos por clase y pueden conectarse desde donde quieran, incluso desde la playa o la cárcel. Yo me voy a conectar desde mi casa.
Vamos mejorar la lectura de historias en voz alta, vamos a descubrir por qué algunas tramas funcionan y otras no, y lo haremos sobre la base de todas las historias del grupo. ¡Se van a divertir!
Qué vas a ver
Qué te llevás
Para quién va dirigido
Programa y fechas de las clases
Primera clase
Todos tenemos algo para contar, pero a veces no encontramos las herrramientas. En la primera clase del taller aprenderemos a ‘cazar’ historias.Segunda clase
Tus oyentes son tus lectores, tus alumnos, incluso tus clientes. No se cuenta igual a todo el mundo y en esta segunda clase Casciari te enseña a hacerlo mejor.Tercera clase
Desde que aprendemos a hablar, empezamos a desarrollar una personalidad, pero casi nunca usamos lo aprendido al leer en voz alta... Hasta ahora.Última clase
En la última clase Casciari hace devoluciones de las historias de los alumnos, las lee y deja consejos para que la costumbre de contar siga intacta.





